Hoy he tenido el placer de compartir un ratito jamonero con Santiago Martin, director y copropietario de Embutidos Fermín, primera empresa española que llevó a la Gran Manzana, nuestro jamón ibérico.
Bienvenido Santiago, en primer lugar quiero darte las gracias por tu tiempo, sé que tu agenda es apretada, así que te lo agradezco doblemente. Me gustaría primero, poner en contexto a las personas que nos leen y siguen, ¿Podrías decirnos cómo empieza esta aventura?
La aventura empieza realmente en el año 95 ya que en el 89 se produjo el traspaso generacional en la empresa. De nuestros padres, pasó la empresa a mi hermana, su marido, mi mujer y a mi. Éramos unos jóvenes que queríamos seguir el camino empresarial de nuestra familia. En esa época, el sector y sobre todo, en la zona de Guijuelo, existían muchas empresas ya posicionadas y con mucho renombre. No era fácil competir con ellas y vimos en la exportación, una vía de diferenciación.
Queríamos potenciar la empresa, la marca…se empezaba a oír a hablar de exportación en algunos foros, pero nadie creía en esa opción. Era un sector pequeño y la totalidad de producción de ibérico, se consumía a nivel nacional. En aquel momento se funcionaba a base de reservas, todo estaba vendido con anticipación. Nosotros no teníamos esa facilidad y fue entonces cuando valoramos el hecho de empezar a exportar…ahí surgió la chispa de todo este proyecto.
Así que en 1995, solicitamos al ministerio la tramitación de la certificación para exportar a EE.UU, 10 años más tarde nos fue concedida.
Una vez pedimos la de USA, decidimos tramitar la de otros países como Japón, Canadá…lo que nos llevó por ejemplo, a ser junto con Montesano (empresa Extremeña) las dos primeras empresas homologadas para exportar a Japón.
¡Qué valientes! La verdad es que os felicito porque imagino que no ha debido de ser nada sencillo, ¿podrías compartir con nosotr@s cómo ha sido esa experiencia?
Yo creo que todo tiene una parte positiva y una negativa. Abrimos una puerta a nuestra empresa, al sector del ibérico y en definitiva a la Marca España, ha sido nuestro hito más importante. Además, nosotros tuvimos que recibir la homologación directamente del ministerio de sanidad de EE.UU, cosa que no nos benefició y que nos llevó 10 años conseguir.
El ministerio español por aquel entonces no tenía competencias. En el mismo momento que el ministerio americano nos concedió la autorización a nosotros, se consiguió además que, este ministerio, reconociera la potestad al ministerio de sanidad español para homologar nuevos mataderos, aptos para la exportación a USA. A partir de ese momento, las demás empresas que han solicitado esta autorización, lo han podido tramitar directamente con el ministerio de nuestro país, aspecto que ha facilitado mucho las cosas.
Es cierto que actualmente en EE.UU hay muy poquitas empresas que puedan exportar, y nosotros ya llevamos 11 años exportando, por lo que tenemos un camino recorrido frente a las empresas que acaban de entrar o entraron más tarde. Nuestra marca es la más reconocida, allí si identifica mucho el jamón ibérico con Fermín y eso nos está ayudando mucho.
Para ti, ¿qué ha sido lo más complicado a la hora de exportar a USA?
Son varias etapas, varios pisos y cuando parece que has subido un piso y llegas al descansillo, te encuentras que hay otro, y así sucesivamente. El primer paso es conseguir la autorización. No fue nada sencillo, es algo que tú solicitas voluntariamente, e implica que, desde ese momento te sometes, a cumplir la normativa americana al dedillo. La normativa sanitaria de este país, es muy exigente. Probablemente no deja de ser parte de una barrera comercial más, para poder frenar posible competencia a productos americanos, o muy instalados en la sociedad americana como puede ser el prosciutto.
Una industria construye una planta nueva, la sanidad americana lo autoriza y piensas que ya está…pues no. El siguiente paso es la aprobación del etiquetado. Tienes que elaborar las etiquetas bajo normativa USA y te las tienen que aprobar desde allí.
Una vez elaborado y etiquetado el jamón, viene el tercer paso que es: pasar la aduana. Un montón de controles de analíticas, microbiológicos… que tienes que superar si quieres que tus partidas entren en el país.
Es un mercado pequeño que hay que ir poco a poco, haciéndolo crecer, pero eso implica mucha inversión y nosotros somos una pequeña empresa familiar de La Alberca, no contamos con grandes recursos, lo que nos ha supuesto un mayor esfuerzo. Cuando entras en un nuevo mercado como el americano, efectivamente está virgen y receptivo, pero tienes que crear la demanda.
Durante estos años, hemos tenido muy poca ayuda de parte de organismos oficiales, el argumento siempre ha sido que éramos la única empresa y que el dinero público no podía ir destinado a una única marca. Creo que los árboles no les dejaron ver, es cierto que vendíamos bajo nuestra marca, pero estábamos abriendo un mercado nuevo y vendiendo indudablemente nuestro producto gastronómico más valorado fuera de nuestras fronteras, y con ello Marca España.
Lo cierto, es que desafortunadamente no me sorprende esto último que me cuentas, nosotros siempre con tanta visión…
Entiendo lo del tema de tener que crear la demanda, los mercados internacionales, necesitan mucha mayor labor de evangelización por el desconocimiento del producto. Ya nos cuesta en nuestro país, que hemos crecido con ello, pues podemos imaginarnos fuera. El trabajo de marketing y comunicación, que habéis hecho ha debido ser brutal, bueno, me consta que seguís en ello.
¿Elaboráis todo vuestro producto de igual manera? ¿Qué diferencia existe entre un producto elaborado bajo autorización USA y el que no?
En cuanto a los jamones, desde un punto de vista de calidad y curación, tampoco hay ninguna diferencia a la hora de elaborar producto bajo unas condiciones, u otras. La diferencia más importante tiene que ver con una bacteria llamada listeria.
Estados Unidos es nuestro mercado principal. Actualmente exportamos aproximadamente el 90% de nuestra producción y el 60% de la facturación proviene de este país. Este año, solo en EE.UU llevamos un crecimiento de más de un 30% respecto al año anterior.
¿Qué calidades de jamón exportáis a USA?
Si en España ya nos cuesta diferenciar la cantidad de jamones ibéricos que existen tras la aprobación de la nueva norma, ¿crees que el mercado americano podrá entenderlo?
La verdad es que es un despropósito. Son 9 tipos de jamón ibérico y 9 tipos de paleta ibérica, en total 18.
Nosotros teníamos claro que no íbamos a liar más a nuestro consumidor, vimos claro desde el principio el bellota y luego quisimos ofrecer, un producto de cada gama, no más. Si ya es complicado explicar un producto tan especial como el nuestro, imagínate explicarle 9.
Para finalizar me gustaría saber tu punto de vista sobre el sector del ibérico ¿cómo lo ves?
Afortunadamente lo veo en proceso de recuperación. Cuando hablo de recuperación no me refiero a cuota de mercado, no se vende más producto, me refiero a precio de producto, hemos recuperado márgenes. Con la crisis la empresas elaboradoras hemos producido mucho menos, no es que haya mayor demanda, es que hay menos producto.
Muy interesante este punto de vista, el sector se tiene que preparar y mucho, para salir a nuevos mercados, mi opinión personal es que no somos conscientes de las oportunidades que se están perdiendo. Tenemos un producto 10 y no sabemos cómo introducirlo, promocionarlo y darlo a conocer. Hace poco en unas ponencias sobre marketing gastronómico, escuché a una persona decir: en España tenemos el mejor petróleo pero lo que nos faltan, son gasolineras. Vamos que no sabemos venderlo, y no puedo estar más de acuerdo con esta cita. #muchoporhacer
Santiago, no sabes lo que te agradezco este ratito, ha sido un privilegio muy grande poder contar contigo para esta entrevista, he disfrutado de lo lindo charlando contigo. Muchísimas gracias y espero que todo os vaya muy bien. Un abrazo grande desde Jamón Lovers.
Nosotros (Distribuciones Gordito) hace años intentamos exportar jamón a Japon, porque nos salio una oportunidad inmejorable con agentes de aquella zona, pero desistimos debido a las pocas ganas de trabajar de las autoridades pertinentes que nos tenía que guiar en este proceso. Su desgana fue mayúscula y al final esa oportunidad se esfumó. Pero como decís creo que tenemos una materia prima inmejorable y que le daría mucho cache a nuestro país.
Muchas gracias Javier por tu comentario. La verdad es que es una pena que no se apoyen y se fomenten todo lo que nos gustaría, los temas de exportación. Como decimos siempre #muchoporhacer. Un abrazo desde Jamón Lovers compañero.
Soy canario, vivo en California desde 1973, y siempre eche de menos productos españoles, con lo cual siempre supe que había un mercado muy grande, pero convencer a las empresas españolas a exportar a EEUU en el ’73, y aun hoy en el ’19 no resulta tarea fácil.
En cuanto a la «exportación de jamones ibéricos, siempre dice: porque exportarlos, porque no re-crear el negocio aquí en EEUU, mucho más cerca de los mercados, sin todo el rollo de aduanas, etc. Ademas por bellotas que no quede, que aquí se produce en exceso.
Saludos,
Juan Santana
Hola Juan, muchas gracias por compartir tu punto de vista. Yo personalmente creo que hay cosas que no se pueden «re-crear» 😉 El origen, el territorio, el saber hacer desde hace siglos, la dehesa … muchos aspectos que no son «re-creables», no es tan sencillo. En fin, tan solo comparto contigo mi opinión. Un abrazo y gracias por leernos 😉