Otras de las ponencias que más interesantes me parecieron dentro del Congreso Mundial del Jamón Curado, fue la de Juan Vicente Olmos Llorente (Director General de Monte Nevado). En ella nos habló de las implicaciones que los sistemas linfático, vascular y óseo, tienen en la calidad y seguridad del jamón y qué tipo de anomalías podemos encontrarnos.
El sistema linfático y los ganglios poplíteos:
El sistema circulatorio:
En cuanto al sistema circulatorio del jamón, está formado por las ramificaciones ilíacas de la cava caudal y de la aorta. Los restos que quedan en el jamón son las arterias, venas y capilares y la sangre que puedan contener. El principal problema que podemos tener por su propia función del sistema de red de distribución de nutrientes, de oxígeno, defensa inmunitaria… por esta misma red de distribución pueden avanzar cualquier agente contaminante y concretamente microorganismos.
En este sentido es fundamental durante el sacrificio, en el desangrado, tener cuidado ya que podemos poner en contacto la contaminación superficial de la piel, que suele ser de un millón de bacterias por centímetro cuadrado, con el torrente circulatorio del animal. En ese momento el corazón todavía está bombeando una media de 170 segundos, con lo cual daría tiempo a que toda esa sangre circulara casi 3 veces por el cuerpo del animal. Podría llegar evidentemente al jamón y a cualquier parte del organismo y producir alteraciones posteriormente. Del mismo modo durante el despiece podría contaminarse también los instrumentos que empleamos o la superficie de la carne, y esta contaminación acceder al interior de la masa muscular produciendo también alteraciones. Es cierto que aquí no tenemos activa la bomba de la circulación sanguínea, tendría que ser un avance activo de las bacterias, pero también hay que tener en cuenta que aquí la distancia a recorrer es bastante más pequeña.
Venas abiertas:
Otra implicación es la aparición frecuente durante el loncheado de venas y arterias que no se cierran, que se quedan abiertas. En este caso vemos la arterial femoral. Las arterias son más pequeñas con una pared vascular más gruesa, y las venas al revés, con mayor luz y una pared más fina. Cuando se complica es porque quedan restos de sangre por no haber realizado un desangrado completo, pueden ocasionar la aparición de coloraciones verdosas y ocres, debido a un proceso de alteración de la hemoglobina, oxidaciones por oxígeno atmosférico, enzimas microbianas…
Venas subcutáneas:
En ocasiones también pueden aparecer las venas subcutáneas marcadas y esto principalmente se debe a procesos varicosos del animal en vida. Pueden deberse también por alguna lesión en el matadero pero normalmente son por procesos varicosos.
Hematomas y equimosis:
Los hematomas son más frecuentes de lo que deberían ser, se producen por un uso inadecuado del palo durante el manejo del animal en el matadero, con la consiguiente ruptura de los capilares y pequeñas venas de la zona que conllevan la liberación de contenido de sangre y formación de estas manchas. Pueden aparecer alteraciones del color, del sabor y de la textura de esa zona, incluso después del curado de las piezas.
Sangre en la cadera:
Coqueras:
Las coqueras son elementos habituales en los jamones de larga curación, y en su mayor parte se deben a que esta zona, la zona de la cadera, es una zona con amplia red vascular (venas, arterias, y sus ramificaciones musculares).
Es más complicado cuando la contaminación se produce desde el principio por ácaros.
El sistema óseo:
¿Sabes cuántos huesos tiene un jamón? El sistema óseo el jamón está formado por 41 huesos, 43 si contamos que la cadera está formada por 3 huesos. Estos huesos están formados por sales minerales con matriz proteica y con aproximadamente un 25% de agua. En el interior de los mismos encontramos la médula ósea roja y la médula ósea amarilla (formadas por un 90% por lípidos). Existe una argumentación tradicional en el sector y de si el hueso afecta a la curación del jamón. Se han esgrimido razones de que puede haber una cierta migración de los minerales del hueso a la zona, a los músculos. Olmos no conoce ninguna publicación definitiva sobre este tema pero lo que si que es cierto apunta, es que si extraemos el hueso antes de la salación y curación, vamos a alterar la relación del volumen de la pieza y consecuentemente las dinámicas de salazón y curación que según como se hagan, pueden afectar a las características sensoriales de la pieza.
Oxidaciones por permeabilidad:
Codillo verde:
Espero que este post os ayude a identificar las posibles anomalías o alteraciones que podáis encontrar en un jamón y saber por qué se producen.