Flamenquines con jamón ibérico

720
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0
image_pdf

Flamenquines con jamón ibérico

Con esta receta se viaja, directamente, a las gastronomías de Jaén y Córdoba. Y es que, si la primera dio origen a los Flamenquines con jamón ibérico, la segunda le alimento de la fama que hoy tiene este sencillo y delicioso manjar. Los cordobeses dicen (aludiendo a un estudio de la Universidad de Córdoba) que nacieron en la provincia en época medieval. Por el contrario, los jienenses dicen que los inventaron en un bar de Andújar, allá por los años 40.

 

Ingredientes

-6 lonchas de jamón de cerdo

-125 g de jamón ibérico,

-zumo de limón,

-Dos dientes de ajo, perejil, aceite oliva y sal.

-Para el rebozado necesitaremos 2 huevos, harina y pan rallado.

 

Preparación

Hay que decirle a nuestro carnicero que nos corte, bien finos, filetes de cerdo. Así, al rellenarlos, los flamenquines nunca quedarán demasiado gruesos. Si no quedaran a nuestro gusto siempre podríamos utilizar un truco de cocina: poner los filetes entre dos láminas de papel film transparente y golpearlos con la ayuda de un cazo (o una maza). Con unos golpecillos conseguimos que resulten bien finos.

Una vez a punto, habrá que cortar los salientes de los filetes. De esta forma, los flamenquines nos quedarán uniformes. A continuación, salpimentamos los filetes a nuestro gusto, los extendemos sobre una tabla y colocamos una loncha de jamón ibérico en uno de los extremos. Hecho esto, se enrollará, con cuidado, en forma de rulo. Así conseguiremos que el jamón quede bien ceñido dentro del flamenquín y, a la vez, evitaremos que los filetes se abran al freírlos en abundante aceite y fuego fuerte.

Para rebozar los flamenquines dispondremos de tres platos con harina, los huevos batidos y el pan rallado. Primero, el harinado; después, el huevo batido (escurriendo el exceso) y, por último, el paso por el plato con el pan rallado. Le damos un repaso, comprobando que queda toda la superficie bien cubierta, así tendremos un rebozado completo.

Habrá que utilizar aceite bien caliente para freír los flamenquines primero sobre el lado donde está el pliegue final, y luego por el otro. Cuando estén dorados por ambas partes estarán listos. Será conveniente no pasarse con el fuego para que, de este modo, conseguir que la carne quede jugosa. También habrá que recordar que los filetes son finitos y con poco tiempo en el fuego les llega para estar en su punto.

Como guarnición, se puede optar por unas patatas fritas, pero también se puede elegir una ensalada. Además, a los flamenquines de jamón  ibérico les va, como anillo al dedo, la salsa alioli.

 

 

Blog de Lopez Ortega: #JamonLovers

 

image_pdf
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

No hay comentarios

Dejar respuesta